Investigación sobre oralidad y lectura en Isla del Rey finaliza con publicación de relatos orales inéditos
En la Escuela Rural Carboneros de Isla del Rey y en presencia de habitantes locales, se dieron a conocer los resultados de la investigación “Oralidad y lectura: prácticas en torno a la lectura de adultos y adultos mayores de la localidad de Isla del Rey”, proyecto financiado por el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, convocatoria 2022.
El cierre del proyecto incluyó la entrega del Informe impreso con los resultados de la investigación y la presentación del libro digital de relatos orales “La Isla: Otra geografía”. En la oportunidad, las investigadoras Bernarda Aucapan y Cecilia Lagos entregaron a los presentes los detalles sobre la ejecución del estudio, así como de los principales hallazgos descubiertos, luego de indagar en la cercanía que tienen las y los habitantes mayores de esta localidad con los libros y la lectura.

Actividad de cierre del proyecto: “Oralidad y lectura: prácticas en torno a la lectura de adultos y adultos mayores de la localidad de Isla del Rey”, en Escuela Rural Carboneros.
Oralidad, una práctica que trasciende al paso del tiempo
Según la antropóloga Bernarda Aucapan, responsable del proyecto, la investigación les permitió concluir que “en la actualidad, en Isla del Rey, coexisten la oralidad y la lectura, como dos modalidades de comunicación y práctica cultural. Mientras la oralidad permite a las personas, que residen en la Isla, relacionarse social y culturalmente; la lectura y los libros les permite acceder a información de otras realidades, fuera de su mundo insular”, precisó la profesional.
Para Aucapan, este hallazgo se vuelve esencial, sobre todo para las instituciones y personas que deben fomentar la lectura en esta localidad, para no poner en riesgo esa tradición oral que de por sí posee un importante rasgo identitario y territorial: “Más bien, lo que se espera es que se fortalezcan ambas modalidades atendiendo a sus propias formas de generar conocimiento y de transmitirlos”.

La Antropóloga Bernarda Aucapan y la profesora Cecilia Lagos presentando los resultados en la Escuela Rural de Carboneros.
En esa línea, Erick Valenzuela, encargado de la Biblioteca Municipal de Corral, valoró la iniciativa: “Para nosotros como Biblioteca Pública de Corral los resultados de esta investigación son muy importantes, ya que son insumos y datos que vienen desde los propios habitantes de Isla del Rey”.
Así mismo, el profesional anunció que los resultados de la investigación serán un recurso fundamental para el nuevo proceso de implementación de servicios municipales que se avecina en Isla del Rey.
“En paralelo al cierre de este proyecto, se hizo en Corral la presentación formal del delegado municipal, que a futuro se va a instalar aquí en la Isla del Rey. Aquello nos da la seguridad de que implementaremos un espacio de lectura y un punto de préstamo de la Biblioteca Pública de Corral, como parte de nuestro compromiso. Ello implica aunar fuerzas entre el colegio, las juntas de vecinos y, por supuesto, la municipalidad y así entregar a los vecinos un servicio de calidad y abierto a todo el que quiera acceder a la lectura y los libros. En ese camino, utilizaremos los resultados de esta investigación como respaldo para generar e implementar estrategias que permitan abrir nuestro ecosistema del libro en la comuna de Corral”.

La profesora Cecilia Lagos impartiendo Taller sobre relatos orales en Escuela Carboneros
Fomento lector con pertinencia territorial
Para Luis Pérez, vecino del sector Las Coloradas y uno de los participantes locales en el estudio, existen factores relevantes a la hora de pensar en el fomento lector: “Era realmente necesario hacer un estudio como este, porque el hábito de la lectura se está perdiendo desde la etapa escolar y aunque la lectura de los adultos era nuestra forma de informarnos o de aprender, con el uso de las redes sociales y del internet también se está perdiendo”.
En ese sentido, Pérez reconoció la necesidad de contar tanto con acceso al libro físico, como con actividades relacionadas que fomenten la lectura: “Falta la implementación de un lugar para llegar a los libros físicos. En esta época tecnológica, para los niños la iniciativa parte desde el colegio, pero para los adultos es necesario levantar un tipo de reforzamiento de la lectura con talleres u obras de teatro sobre algún libro. En la gente más adulta es el relato el que se usa, y ese relato debe estar en algo físico, a modo de recopilación pero con un fin de trascendencia, ya que el relato de los adultos se está perdiendo, no siempre se aprovecha el conocimiento que tuvieron los antiguos, y esta es una forma de preservar la historia”, puntualizó Pérez.
Justamente, según Bernarda Aucapan, en el transcurso de la investigación pudieron constatar que contar y escuchar historias es una práctica habitual en Isla del Rey. “Pese a la modernidad y la estandarización de la cultura occidental existen en esta localidad un conjunto de personas que mantienen viva la tradición oral, lo que es necesario resguardar”, enfatizó la antropóloga.
Rescate patrimonial como un recurso pedagógico
Para Claudia Marihual, profesora de Lenguaje y Comunicación de la Escuela Rural Carboneros, la investigación se convierte en una fuente de inspiración que les permitirá incorporar los hallazgos en el aula.
“Me parece un trabajo súper serio e inspirador porque nos va a servir para orientar los programas de la escuela y para mejorar la vinculación con el resto de la comunidad. Son datos empíricos que era necesario tener. La idea es incorporar este material en el aula, como el libro de relatos orales, porque muchos de los familiares de los estudiantes son los que relataron esas historias, entonces, se genera un vínculo emocional y eso permite anclar el aprendizaje de mejor manera, es mucho más significativo y pertinente; un excelente material”, valoró la docente.
Por su parte, Paulo Antillanca, educador tradicional de la escuela Rural Carboneros, encargado de la biblioteca CRA y tallerista musical, también valoró la investigación sobre prácticas lectoras y orales en Isla del Rey, calificando el material resultante como un aporte al patrimonio local.
“El proyecto me encantó, no sólo por el trabajo investigativo que hicieron las colegas, sino que, especialmente, por la recopilación de relatos. La oralidad hoy en día es una temática de lectura que se pierde, que solamente la tienen nuestros adultos mayores y que este trabajo valore al adulto mayor y haya compilado esas historias es un rescate del patrimonio de Isla del Rey”, destacó el educador.

La Isla Otra geografía
De la investigación sobre prácticas lectoras y orales en Isla del Rey surgió la recopilación de relatos orales propios de este territorio insular. Un trabajo, que según Aucapan, se convierte en una especie de reconocimiento a quienes transmiten la oralidad.
“El libro “La Isla Otra Geografía” compila una serie de relatos orales que constituyen una parte del repertorio de la memoria colectiva, para su difusión al interior y fuera de la localidad. Es, además, un libro independiente a la investigación sobre prácticas lectoras y que está producido a modo de reconocimiento a las personas especialistas en contar historias que residen en la Isla y con las cuales tuvimos la oportunidad de conversar”, detalló la responsable del proyecto.
En la publicación, a la que por ahora se puede acceder de forma digital, se recopilaron 40 relatos breves que fueron transmitidos por las personas mayores que participaron del estudio sobre prácticas lectoras y orales en Isla del Rey. Además cuenta con las ilustraciones de Kalkin, mientras que su diseño estuvo a cargo de Nütram Lawen Ediciones.
Finalmente, según Bernarda Aucapan, esta relación entre la población de Isla del Rey y la oralidad es fundamental para comprender su identidad territorial: “Son distintos relatos que la comunidad conserva en la memoria y que muestran su arraigo territorial, ilustrando, por ejemplo, cómo las y los habitantes de Isla del Rey vivieron el terremoto y maremoto de 1960, el periodo de la dictadura o la instalación de las actividades extractivistas. Además, estos relatos crean entes sobrenaturales, como los duendes, y recogen personajes de la cultura popular, como la llorona”.
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